Qué mirar en el agua

Observa olor, color, pH inicial y conductividad. El agua transparente no siempre es adecuada: puede tener sales disueltas que elevan la EC antes de añadir nutrientes.

Si tu agua de grifo es muy dura, considera filtración, mezcla con agua de menor EC o ajustes más cuidadosos.

Temperatura del agua

Agua demasiado caliente retiene menos oxígeno y favorece problemas de raíz. En balcones soleados, el depósito puede calentarse más de lo que parece.

Usa depósitos opacos, sombra y volumen suficiente para que la temperatura no cambie de golpe.

Cuándo cambiar la solución

En sistemas caseros, cambiar la solución cada una o dos semanas suele ser una práctica prudente cuando estás aprendiendo. También cambia antes si hay mal olor, raíces oscuras o lecturas imposibles de estabilizar.

Rellenar solo con agua no reemplaza una limpieza. Con el tiempo se acumulan sales y desequilibrios.

Condiciones que hay que revisar

Agua, luz y temperatura deciden el resultado antes de que los nutrientes tengan algo que hacer. Si el entorno está mal, ninguna corrección de solución lo compensa.

Lo esencial

  • Mide la EC del agua antes de agregar nutrientes: ese valor ya es parte de tu solución.
  • Agua muy dura arranca con EC alta y limita cuánto nutriente puedes agregar.
  • El cloro del grifo se disipa dejando el agua reposar destapada varias horas.
  • Temperatura ideal 18 a 22 grados: por encima de 24 el agua retiene menos oxígeno.

Checklist de revisión

  • EC del agua base medida y anotada.
  • Agua reposada si viene muy clorada.
  • Temperatura por debajo de 24 grados.
  • Recambio o ajuste cuando la EC sube por evaporación.

Preguntas frecuentes

¿Sirve el agua de la llave?

Muchas veces sí, pero conviene medir pH y EC inicial. Si tiene mucha salinidad o cloro fuerte, puede requerir reposo, filtración o mezcla.

¿El agua debe estar siempre limpia?

Sí. Mal olor, espuma extraña o raíces oscuras indican que debes revisar oxígeno, temperatura y limpieza.

Fuentes y revisión editorial

Revisión del 2026-06-27. Los criterios de agua, luz y temperatura se apoyan en guías de extensión y en cómo se comportan estos factores en interiores reales.